GUADALAJARA, Jal., 12 de octubre de 2020.- Con un agradecimiento a quienes han conservado la fe, y a quienes se han sacrificado cumpliendo los protocolos para prevenir los contagios de Covid 19, se realizó la Misa de Despedida de la Virgen de Zapopan de regreso a su Basílica en una celebración a puerta cerrada, en la voz de Monseñor, Juan Manuel Curiel, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara.

“Este año hemos podido experimentar cierta tristeza por no haber podido caminar acompañándola como otros años, hemos tenido que conformarnos con verla pasar por nuestras calles, desde nuestras puertas y ventanas, nos pesa que no haya podido permanecer en nuestros templos y parroquias en donde le rezamos, cantamos, le suplicamos, le danzamos, ella sabe del amor que le temeos y ha visto con sumo agrado el que no sin cierto sacrificio nos hemos disciplinado en bien de todos nuestros hermanos, pues hemos tratado de ser muy responsables en cuidarnos unos a otros observando los protocolos sanitarios para salvaguardar la vida propia y la de los demás.”

Recordó que en medio de la pandemia, la imagen de la Virgen de Zapopan no dejó de visitar a los feligreses en sus colonias para dar consuelo a quienes han padecido la enfermedad.

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