Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Especial

Café al momento / Noemí Herrera

Café al momento / Noemí Herrera
 
| 21 de septiembre de 2017 | 7:35
 A-
 A+

Cohesión social

Como si fuera un hecho cabalístico, de nueva cuenta el 19 de septiembre hizo cimbrar no sólo la tierra del centro de nuestro país, sino las almas de toda la sociedad mexicana que vimos una vez más el rostro de la tragedia producto de un terremoto. Tal como hace 32 años, la sociedad civil se muestra con una fuerza unificada que tiende redes y lazos solidarios, buscando ayudar y rescatar a quienes han padecido con mayor fuerza la impetuosa embestida de nuestro planeta.

En 1985, la realidad era otra, la magnitud de la tragedia también lo fue, sin embargo, hoy como entonces las y los mexicanos nos mostramos en unión y armonía, practicando una auténtica participación ciudadana, que se encarga de atender intereses comunes de la sociedad de la que se es parte, y que despierta una vez más, una intervención colectiva que responde a las necesidades y requerimientos de quien está a nuestro lado.

Así como existe participación colectiva en marchas, protestas y manifestaciones buscando construir una mejor sociedad, hoy el pueblo mexicano se encuentra cohesionado en torno a la donación, a la aportación del trabajo hombro con hombro, entonando las notas de “Cielito Lindo” y buscando con esperanza señales de vida bajo las toneladas de escombro de las decenas de inmuebles que se derrumbaron hace dos días.

A diferencia de hace 32 años, en este nuevo milenio, la tecnología nos ha permitido conocer en un corto lapso de tiempo evaluaciones primarias de las pérdidas -materiales y humanas-, estableciendo lazos colectivos inquebrantables a través del uso de las redes sociales, como una nueva forma de participación ciudadana que ha favorecido la conexión del tejido social.

La organización de la sociedad civil, como un ente autónomo del estado, está participando en la esfera pública mostrando una ciudadanía que interviene colectiva y voluntariamente de frente al poder estructurado.

No se trata de desdibujar a la esfera formalmente establecida, por el contrario, lo que se busca es sumar voluntades y esfuerzos que demuestren que México somos uno sólo, que estamos de pie, juntos, dándonos la mano frente a la incertidumbre en nuestra comunidad, porque tal como lo menciona Fernández Santillán, “los nexos en el mundo de vida son semánticos”, de ahí que hoy para la sociedad mexicana, el sentido de palabras como: solidaridad, fe, unión y fraternidad, tengan un nuevo significado, dotado de integridad y suma entre iguales.