Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Especial

Café al momento / Noemí Herrera

Noemí Herrera / Quadratín Colima
 
| 07 de abril de 2017 | 8:02
 A-
 A+

Adiós a Sartori

Apenas en enero pasado, se fue de este mundo un grande de la sociología, Zygmunt Bauman, y esta semana en que inicia abril se va Giovanni Sartori, referencia obligada de los estudiosos de la Ciencia Política; a los 92 años, muere el hombre que nació en la bella ciudad de Florencia, cuyas calles transpiran arte, cultura y conocimiento, por lo que Sartori honró de manera esplendorosa al lugar que lo vio nacer.

Para hablar de partidos políticos y sistema de partidos, la clasificación hecha por Sartori señala que las distancias ideológicas son las que marcan la polarización entre las diferentes organizaciones; clasificando el sistema de partidos en dos grandes esferas: Sistemas de Partidos No Competitivos y Sistemas de Partidos Competitivos; encontrándose en el primer rubro el caso de los partidos Únicos o Hegemónicos; y en el segundo aquellos sistemas con Partido Dominante, Bipartidismo, Pluralismo Limitado o Pluralismo Extremo. Para el caso mexicano, si bien hasta antes del año 2000 se mantuvo en el rubro de No competitivos, con la existencia de un partido hegemónico, el teórico italiano se refirió a México como el país más sólido democráticamente de américa latina tras la alternancia electoral en la Presidencia de la República registrada en el año 2000, por lo que después de ese hecho se generó el cambio hacia la segunda gran esfera de su clasificación. Cabe destacar que nuestro país lo condecoro en el año 2015 con la “Orden Mexicana del Águila Azteca”, que representa la más alta distinción que se entrega a extranjeros por sus servicios prominentes prestados a la humanidad.

Dentro de las publicaciones de Sartori destaca la de 1998, con el título de “Homo videns: la sociedad teledirigida” en la que hace una fuerte crítica hacia la televisión, como fuente alimentadora de sustancia vacía a la democracia; en su parte introductoria deja de manifiesto la preocupación y ocupación que merece la focalización de la imagen como eje central, es decir, la preponderancia que representa lo visible sobre lo intangible; lo cual en la lógica de Sartori nos lleva a ver sin entender.

Para muchos considerado el primer gran enemigo de la televisión y el internet, Sartori se muestra consciente de enfrentarse con una evolución imposible de frenar, a la vez que reconoce –reitero en 1998- la viabilidad de que en un plazo no muy largo la mayoría de los países opulentos contarían en sus casas con un televisor, computadora y acceso a internet.

Podríamos dedicar infinidad de líneas más para comentar algo de lo mucho que aportó Giovanni Sartori a la humanidad, de su experiencia para atender los problemas sociales de la actualidad inmersos en los sistemas democráticos, de las teorías plasmadas en sus libros y de la tarea que tenemos para reinventar las nuevas formas de relacionarnos en este mundo que hoy tenemos, sin tratar de mirar de forma nostálgica el pasado, sino procurando llenar con ideas y acciones los vacíos que nosotros mismos hemos creado en nuestra sociedad.