Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Especial

Café al Momento / Noemí Herrera

Noemí Herrera / Quadratín Colima
 
| 19 de octubre de 2017 | 7:36
 A-
 A+

Arranque del proceso electoral

En esta ocasión me permitiré compartirles de manera íntegra, mi mensaje con motivo de la instalación del proceso electoral, del pasado 12 de octubre.

“Hace menos de un mes, coincidentemente de nueva cuenta un 19 de septiembre, así como aquel de 1985, la sociedad mexicana dio muestra de la fuerza que genera la unión del colectivo, al aglutinarse de manera solidaria hombres y mujeres de diversas condiciones, edades, sectores y profesiones con el ímpetu de reconstruir un país que se vio sacudido por un fenómeno natural, dejando huellas lacerantes en muchos hogares de nuestra nación.

La suma de esfuerzos y voluntades de las disímiles generaciones que conformamos el músculo social demuestra su fortaleza cuando se requiere, por lo que en esta ocasión recurriré al recurso metafórico de nuestro lenguaje al señalar que pareciera que el amplio sistema democrático mexicano presenta rasgos de quebranto en algunos de sus componentes, situación que deriva en un llamado urgente para conjuntar talentos y esfuerzos del núcleo social que nos permitan enmendar aquellos puntos que se vislumbran alejados de la empatía ciudadana.

Más allá de coincidir con José Woldenberg en el sentido de que el sello más longevo, permanente y fundamental que marca a la sociedad mexicana es el de la desigualdad, y es esa misma desigualdad -que difícilmente pareciera en algún momento unificarse-, la que ha patentado que más allá de los contrastes en cada una de las células que componen a la comunidad, al momento de congregarse, el tejido social se integra en forma armónica. De ahí que vale la pena reconocer que si bien nuestro sistema electoral pudiera representarse como una dicotomía con errores y aciertos o fracasos y éxitos, estos claroscuros pueden verse iluminados solamente con la participación de una sociedad que si bien en el día a día es igualmente contrastante en cuanto a preferencias, costumbres y afinidades, al final es lo societal lo que representa el eje articulador de un país que hoy más que nunca requiere del compromiso latente de sus integrantes.

La importancia de las elecciones va de la mano con el ejercicio de un derecho humano inigualable: la libertad, misma que permite optar de manera autónoma a cada ciudadana y ciudadano por aquella que considere la mejor opción política para una representación; la oferta estará abierta para los partidos políticos, la integración de coaliciones, la participación a candidaturas comunes o candidaturas independientes; siendo justamente el terreno electoral el espacio que permite la convivencia y la competencia de la pluralidad política; demandemos como colimenses una confrontación ideológica y de propuestas, que se genere en términos civilizados y pacíficos; privilegiando una competencia que apueste a la adhesión ciudadana.

Como Institución nos enfrentamos por primera vez al reto de garantizar el cumplimiento de dos principios constitucionales, paridad y reelección; los cuales al emerger ambos de nuestra carta magna exigen el establecimiento de normas, criterios y lineamientos que respondan a su cumplimiento en términos plenos; como autoridad velaremos por el acatamiento a estos principios de la vida democrática que buscan construir un modelo de representación política con mayor inclusión y diversidad.

Desde luego que reconocemos y nos sabemos parte de un Sistema Electoral Nacional que día a día perfecciona su engranaje, por lo que estaremos con la atención debida para transitar por la misma vía junto con el organismo electoral nacional, respetando de forma inquebrantable las atribuciones que a cada órgano competen; de igual forma mantendremos los sentidos en alerta a las resoluciones que emitan las autoridades jurisdiccionales en la materia, las cuales constituyen criterios orientadores fundamentales para la toma de decisiones.

En Colima apreciamos vivir en libertad y con respeto, las contiendas electorales son por esencia apasionantes; es parte de la genética del sistema electoral, conjuntemos la efusividad natural de una elección con la responsabilidad que tenemos como entes moldeadores del espacio público, asumamos el papel de emprendedores sociales, ejerciendo plenamente las prerrogativas que la calidad ciudadana otorga, transformemos el desencanto por participación. México y Colima se lo merecen”.