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Foto: Especial

Café al momento / Noemí Herrera

Noemí Herrera / Quadratín Colima
 
| 05 de mayo de 2017 | 12:02
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El futuro de las encuestas

A pesar de ser el instrumento por excelencia utilizado para medir las tendencias electorales en todo el mundo, en la actualidad las encuestas han visto vulnerada su efectividad generando, en no pocos casos, más inestabilidad política que certidumbre en las preferencias electorales.

No obstante que la regulación de encuestas en el ámbito electoral en nuestro país inició en 1993 en el entonces Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), la reforma del 2014 alcanzó lo relativo a la normatividad de los estudios demoscópicos, incluyéndose en la ley electoral vigente la atribución al Instituto Nacional Electoral de regular los lineamientos y criterios relativos a encuestas o sondeos de opinión tanto para los procesos electorales federales como locales.

No podemos ignorar las experiencias recientes de otros países donde la mayoría de las casas encuestadoras han evidenciado un alto grado de falibilidad, ya que si bien dicho instrumento estadístico refleja el comportamiento electoral de un momento en particular, los márgenes de error mostrados por muchas de ellas, obligan a replantear el futuro de dicha herramienta; para lo cual es necesario recordar casos como el Brexit, donde las últimas encuestas mostraban ventaja sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, o las elecciones presidenciales en Estados Unidos, en las que fueron aislados los estudios en los que se mostraba la victoria de Donald Trump.

Sin embargo, hay que reconocer que la crisis por la que atraviesan las encuestas tuvo un respiro en las pasadas elecciones presidenciales en Francia, donde los estudios muestrales perfilaban a Le Pen y Macron, como favoritos para encabezar las preferencias en la primera vuelta electoral del pasado 23 de abril, pronósticos que resultaron certeros, por lo que está en puerta la celebración de la segunda vuelta el próximo domingo 7 de mayo, en donde veremos la eficacia de las casas encuestadoras, las cuales ubican a Emmanuel Macron como el próximo presidente francés.

Indudablemente, hay una serie de factores que se deben considerar para valorar la confiabilidad de una encuesta, destacando desde luego la determinación de la muestra y su representatividad, así como la forma en que se plantean las preguntas; adicionándose a estos elementos el prestigio del medio de comunicación que la pública; siendo este último un argumento muchas veces utilizado para demeritar su grado de confianza; por lo que no obstante que la encuesta represente una “fotografía” de un momento específico en cuanto al comportamiento electoral, vale la pena revisar las modificaciones que han sufrido las sociedades democráticas, y adecuar los aspectos metodológicos de las encuestas con el objetivo de que dicha herramienta estadística sea un elemento coadyuvante en la generación de confianza y estabilidad política.