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Foto: Especial

Café al momento / Noemí Sofía Herrera Núñez

Noemí Sofía Herrera Núñez / Quadratín Colima
 
| 23 de agosto de 2018 | 11:11
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Gobierno abierto

Hace un par de meses tuve la oportunidad de acudir a una conferencia denominada “Justicia abierta”, impartida por dos magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de cuya exposición destacó la importancia de generar una mejor comunicación y acortar la distancia entre los tribunales y la sociedad; incluyendo por ejemplo la asequibilidad del lenguaje.

El hecho de que desde un tribunal se maneje el término “Justicia abierta”, se vincula con un nuevo modelo de practicar la administración pública, referenciado como “Gobierno abierto”, doctrina que surge en la década de los setentas del siglo pasado, al hacer su apertura las tecnologías de la información.

El gobierno abierto, se basa en tres ejes fundamentales: transparencia, participación ciudadana y rendición de cuentas; persiguiendo con estos elementos eficientar la comunicación entre gobierno y ciudadanía.

Si bien son múltiples las concepciones que se han construido alrededor de la expresión gobierno abierto, el núcleo esencial se basa en la colaboración de la ciudadanía, a la cual se le reconoce su capacidad y sabiduría; por lo que se le escucha, conversa y busca su contribución en la generación de los servicios que impulsa la administración pública.

Un gobierno abierto se basa en una filosofía que abre sus puertas al mundo, que entabla un diálogo con la ciudadanía y que comparte la información que antes era celosamente guardada; no se trata solamente de hacer uso de las tecnologías de la información; persigue algo que se ha llamado “tecnología social”, la cual busca un trabajo integrador, que se genere a través de la construcción de redes.

Desde luego que la incorporación de la vanguardia tecnológica en la comunicación permite optimizar la implementación de un gobierno de este tipo, generando un libre acceso a la información que permita conocer a la sociedad las actividades que se están realizando o las que se proyectan llevar a cabo; hoy en día es fundamental innovar espacios en línea accesibles y seguros para la prestación de servicios o difusión de la información, incluso en la conectividad móvil, lo cual permite estrechar el vínculo gobierno-ciudadanía, al transparentar cada una de las acciones y servicios.

El rol activo de la ciudadanía a partir del reconocimiento de sus capacidades, se orienta en la mejora del otorgamiento de servicios a la comunidad, buscando generar gobiernos más responsables, sensibles y transparentes, que no sólo respondan a las demandas sociales, sino que a partir de la propia contribución social, sea más eficaces.