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Foto: Especial

Café al momento / Noemí Sofía Herrera Núñez

Noemí Sofía Herrera Núñez / Quadratín Colima
 
| 04 de enero de 2018 | 9:51
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Protocolo a favor de personas Trans

 

El pasado 22  de diciembre, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral aprobó el Protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar a las personas trans el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación en todos los tipos de elección y mecanismos de participación ciudadana; lo anterior como parte de las acciones encaminadas a garantizar el pleno cumplimiento de los derechos humanos en el presente proceso electoral.

Sin bien el documento de referencia se aboca de manera exclusiva a la adopción de acciones que buscan con una visión progresista la protección del derecho al voto de las personas que su identidad de género no coincida con su credencial de elector, es importante no perder de vista el aspecto global de defensa de los derechos humanos que constituye la base esencial de dicho protocolo, sustentado en términos generales en el principio pro persona establecido en el artículo primero de nuestra Carta Magna.

La construcción de este protocolo se da a partir de la suma de esfuerzos con especialistas en la materia, activistas, representaciones de diversas asociaciones civiles y personal del CONAPRED (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación); además desde luego de las instancias internas del propio INE, como áreas primarias responsables de su aplicación.

La búsqueda de instrumentar acciones que garanticen el ejercicio del derecho del voto sin discriminación es un aspecto que se deriva de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la cual establece que toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país; siendo la voluntad del pueblo la base de la autoridad del poder público; señalando además que dicha voluntad se expresará mediante elecciones auténticas a celebrarse por sufragio universal e igual. Situación similar la encontramos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el que se establece para todos los ciudadanos la prerrogativa de gozar sin distinciones ni restricciones indebidas el votar y ser elegidos en condiciones generales de igualdad.

Con el diseño del protocolo se adoptan medidas para garantizar que las personas trans que tengan una credencial para votar vigente y estén inscritas en el listado nominal puedan emitir su voto el día de la elección, independientemente de su identidad de género u orientación sexual; por lo que en ningún caso la falta de concordancia entre la expresión de género del o de la votante con la fotografía de la credencial, o bien con el nombre o sexo (hombre o mujer) asentado en ella podrá ser causa para impedir el voto.

Es importante reconocer el avance respecto a la protección de derechos del segmento poblacional integrado por personas con identidades de género que se ubican fuera del binario hombre/mujer o cuyos cuerpos no coincidan con el estándar socialmente aceptado como masculinos y femeninos; entre las que se encuentran el grupo trans, es decir, personas transvestis, transgénero y transexuales; la implementación de este protocolo pretende eliminar estigmas, estereotipos y discriminación con medidas igualitarias para ejercer de forma plena la ciudadanía.