AGUAS CON CHIHUAHUA

El conflicto por el agua de las presas ubicadas en Chihuahua ha escalado peligrosamente. Es un conflicto doble.

Desde hace 76 años, México y Estados Unidos tienen un acuerdo firmado sobre el uso agrícola de aguas transfronterizas. Nuestro país recibe cuatro veces más volumen que el enviado al país vecino, sin embargo, desde 2019 debemos a los gringos 379 mil metros cúbicos, y en Washington ya brincaron; los vecinos del norte presionan al gobierno federal para saldar lo pactado a más tardar en octubre. Agricultores de Chihuahua demandan que antes de pagar a los “gringos” se les garantice el abasto necesario para sus cosechas.

La Comisión Nacional del Agua, LA CONAGUA, explica que el suministro local está garantizado con las reservas de las presas “Las Vírgenes” y “El Granjero” además de que la cuota de la presa “La Boquilla” está cubierta casi al 90 por ciento. Los agricultores desafiantes están en desacuerdo.

Por lo pronto, la disputa entre la federación y los campesinos ya cobró la vida de una mujer y causó graves lesiones a su esposo; ambos participaron en el enfrentamiento por la toma violenta de la presa “La Boquilla”, sin descontar la humillación a la Guardia Nacional que fracasó en la custodia de la instalación federal.

El presidente López Obrador afirma que hay grilla y bulla electorera. Desprecia al gobernador panista Javier Corral, a quien acusa de azuzar a los campesinos y lo califica de vulgar traidor y mentiroso. Corral, lamenta la desinformación del mandamás de Palacio y exige castigo para los efectivos de la fuerza federal que dispararon contra los activistas que terminaron por apoderarse del control de la presa y cerrar las compuertas para evitar el trasvase a Estados Unidos.

Violencia, humillación, desafío, grilla, injusticia, venganza y negligencia provocan la tormenta.