MANZANILLO, Col., 14 de marzo de 2021.- Claudia Yáñez, candidata de Fuerza por México a la gubernatura del Estado de Colima, aseguró que se convertirá en vigilante de los recursos públicos, y establecerá un sistema de auditorías en tiempo real, con vinculación transparente con el Poder Judicial, para garantizar que los recursos públicos se conviertan en obras y servicios que realmente beneficien y favorezcan al pueblo colimense.

Claudia Yáñez señaló que el municipio porteño recibe anualmente recursos federales por 800 millones de pesos, más los recursos de los programas sociales de la federación, más lo que recauda el propio ayuntamiento a través de impuestos y derechos, pero no se ve reflejado ese dinero y lo que sí se ve es un estado de rezago y abandono.

Apuntó que, en estos días de campañas, se están viendo candidatos que ya estuvieron gobernando y tuvieron cargos de alto nivel, “personas que todos conocen, y se atreven a decir que ahora si van impulsar el desarrollo estatal y ahora si van a sacar a Colima del abandono -en que ellos mismos lo dejaron-, pero ya basta de promesas que jamás se cumplirán”.

A las mujeres de Manzanillo ahí reunidas, les dijo: “el cambio ya es necesario y no puede seguir esperando; tenemos que regresar la dignidad a los colimenses y la dignidad de un Colima y un Manzanillo que dejaron atrás la prosperidad por culpa de gobernantes abusivos que sólo han venido a enriquecerse; que llegan sin un cinco y terminan su administración con carrazos y ranchos, pero ya basta de eso”.

“ustedes me conocen –agregó-, soy una persona honesta y no tengo pelos en la lengua; saben que yo si enarbolo la bandera contra la corrupción, la impunidad, la deshonestidad, las injusticias sociales”.

Explicó en la economía formal se invierten muchos millones de pesos, pero no necesariamente benefician a las miles de familias que ante los estragos de la pandemia por Covid, están enfrentando problemas económicos y se les dificulta salir adelante; por eso es necesario impulsar la economía social, que se forma a través de cooperativas.

Citó como ejemplo los cursos de capacitación en tratamiento de piel y escama de pescado para la elaboración y comercialización de productos artesanales (aretes, collares, colágenos, carteras, cintos, etcétera) que ella organizó para las cooperativas de pescadores manzanillenses, y que en su momento fueron una alternativa exitosa de generación de recursos para el sostenimiento familiar.