COLIMA, Col., 2 de junio de 2019.- La Secretaría de Salud y Bienestar señala que en general, se estima que entre el 40 y 50% de los pacientes con cáncer van a sobrevivir, pero si la patología se detecta en forma inicial o temprana, la probabilidad de sobrevivencia es alta y aumenta de un 80 al 100%, en control.

Si son tumores grandes, la sobrevida gira entre el 40 y 60% a cinco años y, cuando el cáncer se detecta en etapa avanzada (metastásis) se reduce al 5 ó 10%, cifras que sin embargo, cambian dependiendo del tipo de cáncer, la etapa clínica y si el tratamiento fue integral.

Oncólogos del Instituto Estatal de Cancerología indicaron que hay enfermedades específicas como el cáncer de piel y de tiroides que tienen una sobrevida del 100% con un tratamiento adecuado, aunque otras como el cáncer de pulmón o melanoma tienen sobrevida limitada de dos a tres años.

Abundaron que la etapa más avanzada o metastásica (cuando hay evidencia de que el tumor se ha trasladado a otras partes del cuerpo) no se tiene una sobrevivencia a largo plazo. En estos casos, la sobrevivencia es de uno o dos años con un tratamiento óptimo.

Al respecto, explicaron que hay protocolos de seguimiento una vez que los pacientes concluyen su tratamiento, con una programación de citas cada tres o cuatro meses en los dos primeros años, ya que es el período en donde existe más riesgo de que la enfermedad regrese.

Después de los primeros dos años de seguimiento, las citas se espacian a los cuatro o seis meses, y llegando a los cinco años, el riesgo es prácticamente del cero por ciento y las citas son una vez al año.

Como caso de éxito, citaron que a una paciente de 45 años con cáncer de mama en etapa clínica tres se le practicó cirugía, quimioterapia y terapia de bloqueo hormonal. Actualmente, lleva dos años de seguimiento, está físicamente sana, sin evidencia de ninguna enfermedad oncológica que haya regresado, por lo que acude sólo a consulta psicológica, rehabilitación física y otros cuidados.

Los especialistas afirmaron que los estilos de vida saludable y de detección oportuna son las mejores herramientas para mantenerse sanos, o si van a padecer una enfermedad oncológica, hay que tratar de identificarla en la forma más temprana posible.

Y si ya tiene un diagnóstico, el paciente tiene que seguir un estilo de vida saludable porque está demostrado que tener una dieta balanceada, hacer actividad física, evitar el sobrepeso y obesidad y los ambientes que representen estrés emocional, junto con el tratamiento estándar, va a mejorar el desempeño del tratamiento y tendrán más probabilidades de sobrevivir.