COLIMA, Col., 4 de marzo de 2020.- Al cierre del 2019, la deuda pública de los gobiernos de Michoacán,  Guanajuato, Guerrero, Colima y Querétaro registraron disminuciones pronunciadas, siendo las entidades que se apegaron más a la Ley de Disciplina Financiera.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la suma de financiamientos y obligaciones de las entidades federativas, municipios y sus entes públicos a nivel nacional ascendió a 603 mil 852 millones de pesos al corte del año pasado, 3.1% menos, en términos reales, respecto al mismo lapso del 2018.

Esta tendencia a la baja de la deuda pública subnacional deriva de los efectos de la Ley de Disciplina Financiera, creada en el 2016, en la administración de Enrique Peña Nieto.

El fin de dicho marco normativo es establecer los criterios generales de responsabilidad hacendaria y financiera que regirán a las entidades y municipios del país, así como a sus respectivos entes públicos, para un manejo sostenible de sus finanzas.

El objetivo de este marco regulatorio es evitar que el nivel de endeudamiento aumente, frenando las prácticas que los gobiernos locales tenían anteriormente de contratar deuda sin control.

Al cierre del 2019, sólo nueve estados, con sus respectivos municipios y entes públicos, aumentaron a tasa anual real su deuda: Tabasco (41.9%), Tamaulipas (17.3%), Tlaxcala (16.7% —las obligaciones corresponden solamente a sus municipios—), Yucatán (9.2%), Baja California Sur (6.9%), Durango (4.5%), San Luis Potosí (1.9%), Quintana Roo (1.1%) y el Estado de México (0.6 por ciento).

Al otro extremo, las disminuciones más pronunciadas de la deuda pública de las entidades federativas, municipios y sus entes públicos, al finalizar el 2019, se dieron en Michoacán (-11.7% anual real), Guanajuato (-17.0%), Guerrero (-18.1%), Colima (-19.8%) y Querétaro (-45.5 por ciento).

Estas reducciones podrían ser producto de políticas financieras prudentes, elevados ingresos por una actividad económica sostenible —con sus respectivos inventivos recaudatorios en las participaciones federales— o simplemente para ubicarse en semáforo verde del Sistema de Alertas y elevar el techo de financiamiento.

Los mayores volúmenes de endeudamientos son de la Ciudad de México (84,625 millones de pesos), Nuevo León (77,931 millones), Chihuahua (52,240 millones), el Estado de México (49,659 millones) y Veracruz (44,117 millones); de este grupo, solamente Chihuahua no es parte de las seis economías más grandes de la República Mexicana.

Al cierre del 2019, el Sistema de Alertas, que mide el nivel de endeudamiento de estados y municipios, detalla que ninguna entidad se encuentra en semáforo rojo (endeudamiento elevado), mientras en amarillo (en observación) se ubican Coahuila, Chihuahua, Durango, Nuevo León y Quintana Roo.