COLIMA, Col., 6 de enero de 2022.-Roberto Enrique Ramos Rivera, estudiante de la maestría en Ingeniería de la infraestructura de la Facultad de Ingeniería Civil de la U de C, campus Coquimatlán, diseñó un concreto polimérico con una mezcla de resina y residuos de vidrio que, por su composición, puede ser usado para elaborar losas ligeras, muros traslúcidos de no carga que permitan el paso de la luz y disminuyan el uso de energía eléctrica y como señalamientos viales nocturnos, tanto en la ciudad como en carretera.

El nombre de su proyecto de tesis es: “Propuesta de elaboración de un material constructivo a base de resina polimérica y fragmentos de vidrio reciclado. Cuantificación de externalidades en el medio ambiente y la salud”, con el que busca, además de ofrecer una alternativa para la elaboración de concreto, contribuir con el reciclado del vidrio.

Ramos Rivera dijo que hicieron tres tipos de pruebas; la primera fue para comprobar su efectividad y resistencia; “es muy resistente, uno puede preparar las probetas y en menos de 24 horas en que pusiste la mezcla de la resina, el catalizador y el vidrio, lo puedes desmoldar y tener una resistencia de entre el 80 y 90%. Un concreto normal tarda cerca de 14 días para tener del 70 al 80%”.

En la segunda prueba se utilizó una resina de cristal para explorar usos alternativos de muros que no son de carga y que podrían ser utilizados para los detalles arquitectónicos, dejar pasar la luz y ahorrar energía.

La prueba final se realizó para ver cómo podría utilizarse en señalamientos viales, tanto en la ciudad como en carretera, esto gracias a un compuesto químico luminiscente que se le agrega a la matriz polimérica.

“Imaginemos que, entre el machuelo o la barrera central existiera una loza de este material. Gracias a su luz ayudaría a visualizar la carretera, ver las curvas, tanto en el día como en la noche debido a su doble función de transparencia y fosforescencia. Nuestras pruebas dieron como resultado que la luz emitida por estos materiales es perceptible al ojo humano por períodos de al menos 12 horas y su tiempo de vida podría ser de cuatro años”, explicó.